
Este mes en el concurso de poesía, "obligaron" a escribir sobre el tema: Detras de los muros. Yo como siempre me quede en intento de poema. Lo que cuenta me pasó en realidad. Ella posiblemente nunca sabrá lo que escribí, pero esto era. Lo quería enseñar.
Detrás de los muros de la vergüenza estás.
El 24 se encontraba saciado de gente
aún así fue posible retozar con las miradas.
Parecías tan tímida como arrogante.
Detrás de los muros.
Detrás del cristal de tus gafas.
Detrás de nada.
De tanto pensarlo tu canosa compañía
deja de existir y cae a plomo al vacío.
¡Ya era hora! Esquivo las ánimas
y logro en tiempo y espacio menoscabar la pérdida.
Detrás de los muros.
Detrás de mi vergüenza.
Detrás de nada.
En dos asientos no cabíamos todos:
los equipajes, mi gozo, tú y yo.
Y entre calores, colores y escudos del Hércules aconsejo:
“Puedes poner aquí la maleta si estas incómoda”
“Estoy bien, gracias”.
Detrás de los muros.
Detrás de tu mala postura.
Detrás de mi comodidad.
Detrás de nada.
Chirrían los frenos, se ilumina el letrero
y el 24 en caída libre “aterriza” de las nubes.
Me pides paso y un trocito de mí.
Detrás de los muros.
Detrás de la esperanza.
Detrás de nada.
Pero antes, de desaparecer,
arrojas un hasta luego y una sonrisa
que cierran la herida y abre un ápice de ilusión.
Detrás de los muros.
Detrás de la dicha.
Detrás de nada.
sino detrás de dos palabras
fabrico una esperanza.

